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2 de agosto de 2012

Madereros preocupados por la caída en la demanda del mercado interno

Consideran que es por la disminución de la construcción y el cepo al dólar. Algunas provincias frenaron la obra pública y con ello, es menor el pedido de lo producido en la forestoindustria que disminuyó un 30%
Una luz amarilla se ha encendido en el sector de empresarios madereros de Misiones, al observarse la caída de la colocación de sus productos en el mercado interno. Se estima que esta disminución de la demanda obedecería a que en muchas provincias, con dificultades económicas o financieras, están regulando las obras públicas, y al haber menos actividad en la construcción, repercute en la demanda de lo producido en el sector industrial.
 De hecho, en forma oficial se indicó que en el segundo trimestre del año la construcción se contrajo 4,9% frente al mismo período de 2011, lo que fue la primera caída interanual desde el tercer trimestre de 2009. Estos números surgen de la última actualización del Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) y publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Ello se calcula sobre la base de la demanda de insumos para la construcción. La cuestión se viene analizando en Misiones, en diferentes frentes y a partir de situaciones puntuales.
El gerente de la Región NEA de la Asociación Forestal Argentina (Afoa) José Eduardo Saiz también observa la caída del mercado interno. “Esperemos que sea estacional y que repunte en segundo semestre”, sostuvo.
También añadió que resulta aún muy limitada la posibilidad de colocar productos en el mercado externo. “Con la exportación no podemos contar, está en la misma situación como en los dos últimos años”.  A su vez aclara que hay empresas e industrias que están trabajando con nichos en el mercado externo, aunque son minoría. El gerente de Apicofom (Asociación de Productores Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y noreste de Corrientes), Cristian Lamiaux, coincide en que la disminución en la construcción afecta transitoriamente al sector. “Esperemos que se recupere pronto”, anheló.  Sostiene que la disminución en la construcción, obedecería también al control sobre el dólar, que opera actualmente en el país.
El ingeniero Aldo Grasso de Maderas del Nea, dijo que al estar ligada su empresa a la obra pública, sintió la caída. “Si en promedio se habla de una caída del 20 al 30 por ciento, diría que para nosotros oscila en el 80 por ciento”.
Indicó que esta realidad se está dando a lo largo del todo el país, aunque también se refirió a su área comercial que es el Nea.
Por su lado, el gerente de la Asociación de Madereros, Aserradero y Afines del Alto Paraná (Amayadap), Diego Eskiviski, en medio de un problema sectorial registrado con un aserradero de Wanda, ya había advertido los problemas del sector ante la caída del mercado.
Detalló que mediante un relevamiento realizado desde la Cámara, pudieron detectar una importante baja en la demanda.
Promedió la baja desde un 20 por ciento a 30%  y hasta un 50%.
Entre los factores, indicó los problemas inflacionarios, la baja rentabilidad y el cepo al dólar.
Este mismo dirigente había observado las consecuencias inmediatas como la baja de los niveles de producción, menor consumo de materia prima y lo que termina preocupando a todos, especialmente a los sindicatos, la disminución de horas de trabajo.

Algunas consecuenciasEn este último sentido pueden citarse al menos tres situaciones recientes, ocurridas en Wanda con la empresa La Palmira que arrendó a Maderera Iguazú que terminó despidiendo a 60 obreros, otra situación similar fue el aserradero Bossetti (Ver: Despidos) y más reciente, en San Pedro donde también plantearon la inquietud del sector.  La Cámara de Madereros de esta última localidad de la zona Norte, habían señalado que “se sentían obligados a malvender las maderas implantadas, porque no existía actualización de precios, la inflación era alta” y culparon también “a la desventaja de la recesión interna”.

El análisis con sindicatos
Para analizar algunos de estos temas, el último martes la ministra de Trabajo de la Provincia, Claudia Gauto se reunió con los principales referentes sindicales que nuclean a los trabajadores del sector. 
El encuentro se produjo en Montecarlo y estuvieron presentes el secretario General del Sindicato Obrero de la Industria Maderera de Eldorado (Soime) Aureliano Sánchez, el secretario Adjunto Domingo Paiva de Montecarlo en cuya sede sindical se concretó el encuentro y referentes sindicales de Posadas. Por el Sindicato Obrero de la Industria Maderera de Posadas (SOIMP), también participó el secretario adjunto, Avelino González
Luego de este encuentro, tienen previsto avanzar en similar diálogo con la Asociación Maderera y Afines del Alto Paraná (Amayadap). “Es para tener un tener un diagnóstico real de la situación”, planteó Paiva.


Despedidos
Un total de 60 trabajadores del sector, fueron despedidos hace una semana, en Wanda. Esta industria tenía dos mercados. El externo que encaraba originalmente la empresa La Palmina por al menos 14 años y luego al ser alquilado por Maderera Iguazú de Buenos Aires, se abocó al mercado interno. El secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de General Belgrano, Jorge Omar Ríos, había hecho público que el responsable de tal situación era Quinto Pulenta, como dueño de La Palmina emplazada sobre la Ruta Nacional 12 porque había arrendado desde 2010 a la bonaerense Maderera Iguazú. Por ello lo señaló como responsable de la crisis laboral de los trabajadores. Estos trabajadores habían recibido la asistencia del Gobierno de la Provincia mediante un subsidio de 1000 pesos per cápita y se buscaban salida a su actual situación. Además al cierre de esta empresa, se había sumado al aserradero Bossetti, que indemnizó a sus empleados.


Desbalances económicos

POSADAS. El monitoreo permanente sobre la demografía industrial y empresarial de las empresas de menor porte relativo que lleva adelante la Fundación Observatorio Pymes muestra que el desarrollo industrial en el interior es un fiel reflejo de las desigualdades de un país con profundos desbalances económicos y sociales.  Se señala sobre las Pymes industriales, que el 82% de las empresas se encuentra localizado en la región Centro y en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), lo cual está en línea con la participación de cada región. En tanto, las regiones del Noreste (NEA), el Noroeste (NOA) y el Sur, concentran sólo el 10,5% de las empresas, según lo publicado por Informe Industrial.
La desigualdad territorial y social de Argentina, sostiene el informe es el origen de importantes ineficiencias económicas debido a que gran parte de los recursos materiales y humanos de las provincias, departamentos o municipios rezagados quedan subutilizados en el proceso productivo nacional.
 De esta manera, la insuficiente cohesión territorial produce las dos trampas clásicas del subdesarrollo: el desaprovechamiento de los recursos potenciales y la exclusión social.
El régimen de coparticipación federal, a pesar de estar teóricamente basado en el concepto de equidad, no ha logrado disminuir las profundas desigualdades territoriales y sociales de nuestro país, se sostiene en el informe.
En las provincias del norte, Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, San Juan, Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones, el ingreso medio apenas representa la mitad que el promedio a nivel nacional.
En el lado opuesto, sólo unas pocas provincias lo equiparan o superan: Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, La Pampa, Catamarca y la Capital Federal.
También en el “Informe Especial sobre Asimetrías regionales y desarrollo empresarial de las Pyme industriales” realizado por la Fundación Observatorio Pyme (FOP) se señala en forma taxativa que Argentina es un país con profundas asimetrías regionales.
Y se lo demuestra asegurando que el ingreso medio de la Capital Federal es casi 8 veces superior al de la provincia más pobre, que es Formosa y que en la provincia de Santa Cruz, donde reside apenas el 0,7 por ciento de la población argentina, el ingreso medio es tres veces superior al de los habitantes de la provincia de Buenos Aires donde se localiza el 39 por ciento de la población total del país.
El estudio muestra que las asimetrías regionales en nuestro país son muy superiores a las registradas en los países desarrollados.