Recién llegada desde Nueva York, la mandataria se acercó al centro de salud donde son atendidas las víctimas de la explosión en Rosario. Hubo corridas, desmanes y hasta le arrojaron piedras.
Recién llegada desde Nueva York, la presidenta Cristina Fernández se acercó al lugar de la explosión en Rosario para dialogar con los ciudadanos y conocer los promenores de los operativos de rescate.
En el lugar, un gran número de vecinos y familiares de las víctimas se mostraron conformes con la visita de la mandataria, mientras otro grupo aprovechó la oportunidad para demostrar su disconformidad con el devenir del gobierno.
Hubo corridas, desmanes y la Jefa de Estado, recibió piedrazos.