El equipo que dirige Ramón Díaz le ganó anoche a Rosario Central por 1 a 0, gracias a que el histórico goleador de las inferiores, Federico Andrada, abrió el marcador a los 34 minutos del segundo tiempo.
Era mucha la expectativa que bajaba desde las tribunas del Monumental, que lucían pobladas de socios de River, de acuerdo a las disposiciones de seguridad. Jonathan Fabbro había recibido su habilitación y, si bien faltaba Teo Gutiérrez para alimentar esperanzas en ataque, soñaban con un triunfo para olvidar la pálida actuación del domingo pasado, ante Gimnasia.
Lejos de todos esos anhelos de fanático, fue Rosario Central el que tomó el control del partido, con una presión bien arriba, sobre la salida de los defensores de River que, al igual que los volantes, se mostraron imprecisos. La sociedad que amagaron con armar Manuel Lanzini y Fabbro nunca llegó a materializarse; un poco por impericia de los propios creadores y otro tanto por la buena tarea de los volantes rosarinos. Entonces, los Canallas tuvieron las mejores, con un Carlos Luna que estuvo participativo y con un Diego Lagos que, por irresolutivo, no hizo que su equipo abra el marcador.
