El libro se llama "En las manos de Dios, notas personales 1962-2003", y contiene las reflexiones privadas del pontífice desde que era obispo de Cracovia hasta dos años antes de su muerte en 2005. La publicación contiene un conjunto de observaciones y reflexiones privadas sobre temas religiosos que el Papa escribió a lo largo de cuatro décadas.
En su testamento Juan Pablo II claramente establecía que todos sus documentos personales debían ser quemados después de su muerte.
En su testamento Juan Pablo II claramente establecía que todos sus documentos personales debían ser quemados después de su muerte.
El cardenal Stanislaw Dziwisz, había guardado todos los documentos y dijo que no tuvo el valor para seguir las instrucciones, porque las anotaciones daban una perspectiva de la vida interior y el pensamiento del papa
