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25 de octubre de 2014

Después de que le rechazaran la excarcelación, el hijo de “Jair” Pereira se abstuvo de declarar ante el juez

(misionesonline.net) Ederson Pereira (22), hijo del intendente de El Soberbio (Juan Carlos “Jair” Pereira) se abstuvo de declarar al ser citado para la indagatoria por el juez de Instrucción subrogante de San Vicente, Horacio Heriberto Alarcón. Ahora, la Fiscalía penal de la misma localidad, donde se instruye la causa, analiza una serie de medidas de prueba, que pedirá en las próximas horas.
La novedad se conoció casi al mismo tiempo en que trascendió otra: que el mismo magistrado rechazó el pedido de excarcelación que había hecho la defensa del imputado. Pesó a la hora de la decisión del funcionario judicial el hecho de que el muchacho haya estado prófugo por casi tres semanas.
Había expectativa por lo que supuestamente iba a relatar Ederson, a quien acusan de haber violado a una chica de 16 años, hija de un empleado de su padre. La chica dijo que él la llevó bajo engaños a su casa y allí la sometió carnalmente. Posteriormente, denunciaron que el propio alcalde obstaculizó la investigación. E incluso lo citaron al Concejo Deliberante para que dé explicaciones.
El propio Jair contó en declaraciones periodísticas que su hijo le había jurado que no tiene nada que ver con el hecho. Por eso se especulaba con que el muchacho iba a dar su versión al ser llamado a indagatoria. Por ahora prefirió el silencio.
“Él niega que sea verdad lo que dicen los medios y yo quiero decir que muchos medios usan las desgracias del prójimo para hacer política propia. Él dijo que no fue ningún delito, que fue consensuado, no niega que lo haya hecho pero que no fue como dicen los medios, barbaridades”, señaló el intendente.
“Yo mencionaba en canal 12 hace un tiempo que si yo supiera el paradero de mi hijo y él se comunicaba conmigo, que iba a ser el primero en aconsejar y desear que se presente ante la Justicia y el viernes por la noche se comunicó desde un teléfono privado para preguntar cómo estaba la madre, los hermanos, la familia. Yo le aconsejé un rato y le dije que convenía que me cuente lo que pasó y que le íbamos a ayudar. Y me dijo que me volvería a llamar, no me quiso dar el teléfono ni nada. Volvió a llamar el domingo a la tarde para felicitar por el día de la madre ahí lo aconsejamos con la madre, le dijimos que era mejor que venga, que se presente y que lo íbamos a ayudar. Pidió el número del abogado y combinamos que el lunes a la madrugada nos íbamos a encontrar y lo íbamos a acompañar con el abogado y lo llevamos a presentarse al juzgado”, detalló.
Y añadió: “Él me dijo que estuvo a más de 300 kilómetros de El Soberbio, pero no me dijo dónde”.

Investigan supuestos vínculos entre delincuentes y policías detenidos

La investigación en San Vicente busca confirmar los supuestos nexos. Los 7 uniformados están incomunicados y detenidos por separado.
La causa penal por apremios ilegales en la Comisaría Primera de la localidad de San Vicente dejaría al descubierto un trasfond
o mucho más grave del que se cree y por eso, la investigación judicial avanza también hacia posibles nexos entre los uniformados detenidos con delincuentes de la zona.
La línea investigativa es consecuente con una hipótesis que ha cobrado fuerza con el correr de las horas y apunta a una supuesta complicidad policial que tiene que ver con la liberación de zonas y comisión de delitos vinculados al robo de autos y viviendas, como también de contrabando.
Según fuentes consultadas, se sospecha que los (o algunos) efectivos de la comisaría intervenida el jueves tenían zonas delimitadas donde operaban con los malandras, y la conocida como picada Zulma -donde se cometió el último asalto- sería una de ellas.
En ese contexto resultó clave el testimonio de la víctima del robo calificado, quien ratificó en su denuncia haber sido alcanzado por un patrullero minutos después de ser despojado de su vehículo y que dos veces hizo señas en pedido de auxilio pero jamás fue asistido.
Esta situación sustentaría de alguna manera el alto porcentaje de delitos no resueltos, situación que en reiteradas veces fue denunciada por los vecinos, y también salpicaría a otras dependencias de la Unidad Regional VIII, cuyo jefe es el comisario Evaldo Katz, cuestionado ex titular de la comisaría de Dos de Mayo el año que desapareció Mario Golemba.
Los uniformados investigados, entre ellos el jefe de la comisaría, José Fischer; dos oficiales, dos suboficiales y dos agentes, continúan detenidos e incomunicados en diferentes unidades policiales de localidades cercanas, por disposición del Juzgado de Instrucción Tres de San Vicente, subrogado actualmente por el juez penal de Oberá, Horacio Alarcón.
La Jefatura de Policía también dispuso a través de la Dirección de Asuntos Internos el inicio del sumario administrativo a fin de determinar o deslindar las responsabilidades que le pudiera caber a cada uno de los efectivos acusados de golpear salvajemente a detenidos.
Mientras se investiga, la comisaría que fue despojada de todos sus integrantes está siendo guiada por el comisario inspector Juan Carlos Mendoza, a modo de interventor. Proviene de la Unidad Regional Dos de Oberá, de donde son los demás oficiales y suboficiales que trabajarán de manera provisoria en la dependencia.

Uniformados violentos
El disparador de la investigación fue la feroz golpiza que recibieron dos detenidos, acusados de robo calificado. Las agresiones fueron tan graves que intentaron ocultarlo, pero los hombres debieron ser internados y todo derivó en una denuncia penal.
No es la primera vez que ocurren hechos de este tipo en esta comisaría, lo que demuestra que la violencia es una práctica habitual en la dependencia, aunque muy pocos de los que sufrieron se animaron a denunciar.
El Territorio publicó varios casos en los que no solamente denunciaron haber sido golpeados, sino que también los policías se quedaron con pertenencias, tal el caso del albañil posadeño Juan Carlos Gómez, quien a mediados de abril llegó a esa localidad para hacer un trabajo en la casa de sus padres y fue detenido por policías, quienes -a golpes- quisieron que confiese un robo de teléfonos de celulares de alta gama ocurrido un mes antes.
“Cuatro policías encabezados por un oficial de apellido Villalba y otro Leites me apuntaron con sus armas y a golpes me sacaron del auto, me esposaron y tirado en el asfalto comenzó la paliza, a patadas y rodillazos” recordó el hombre.
En ese contexto contó que estuvo “detenido trece días, porque me acusaron falsamente de un delito y así me arruinaron la vida porque ni siquiera tengo antecedentes penales. Ellos me pegaron feo todos los días”.
Su libertad estuvo sujeta al pago de una fianza de 5 mil pesos, pero cuando fue liberado nunca recuperó la billetera con el dinero que llevaba (tres mil pesos), como tampoco las pertenencias que estaban en el baúl de su auto.
En junio, Mario Silva denunció a los policías que golpearon a su sobrino cuando, a bordo de su moto, llevaba nafta para auxiliar a un pariente. Fue abordado por los agentes del orden y agredido en medio del operativo.
Según la denuncia, por más de tres días el joven permaneció dentro de una celda, al mismo tiempo que sus familiares lo buscaban por todos lados, incluso rastrillando zonas de montes pensando lo peor, sin tener ningún rastro de su ser querido. 
Finalmente, y casi de casualidad, el padre de la víctima ubicó al muchacho dentro de una de las celdas de la comisaría, aparentemente luego de que los efectivos negaran la presencia del joven dentro de esta.
“Durante la segunda noche que estuvo alojado, un agente, de nombre Cristian, entró a la celda y lo esposó. En compañía de otro camarada, ambos empujaron a mi sobrino contra las rejas, lo cual hizo que perdiera sangre por la boca”, narró el tío del muchacho.
Además de las agresiones físicas, desde el entorno del joven señalaron que los uniformados lo desnudaron para luego arrojar agua fría, a pesar de las bajas temperaturas. Los tres días pasó sin probar un bocado de comida.

Golpizas reiteradas
Más atrás en el tiempo, los aprehendidos acusados de balear a un policía sufrieron los mismos tormentos, a decir del único detenido que tiene la causa hasta ahora, Walter Cardozo, quien durante el tiempo que estuvo en la comisaría fue víctima de apremios ilegales.
Coincidente con Cardozo fue Pablo Paniagua, quien también sufrió violencia policial en la misma causa. “Me trajeron del yerbal donde estaba trabajando, a golpes. Me patearon por todos lados, me pegaron entre las piernas, fue inhumano lo que me hicieron” dijo.
Otro caso data de septiembre de 2012 y el denunciante fue el trabajador radial Cristian Amarilla, atacado por cuatro uniformados en una cancha de fútbol de esta localidad. La denuncia fue por abuso de autoridad, lesión corporal, maltrato físico y psicológico, además de amenazas de muerte.


Supuesto caso de gatillo fácil
Policías de San Vicente no sólo fueron denunciados por torturas y amenazas en los últimos años.
En la lista negra de la fuerza en esta localidad figura un supuesto caso de gatillo fácil, que no fue resuelto por la Justicia pero que aún hoy tiene a tres uniformados sujetos a la causa.
El asesinato ocurrió el 10 de marzo de 2012 y la víctima fue Juan Pereyra Da Rosa, quien resultó baleado en medio de un operativo realizado en un establecimiento forestal propiedad del Instituto de Previsión Social de Misiones.
La versión de la Policía fue que una patrulla llegó hasta el lugar respondiendo a un llamado que consignaba el robo de madera y se habrían defendido a los tiros cuando los sujetos los vieron llegar.
En ese incidente Da Rosa cayó muerto de un balazo y la Policía detuvo a Sebastián De Sosa, quien narró las circunstancias contrarias a la versión oficial y puso en el tapete la comisión de abuso policial.
La investigación concluyó que los uniformados efectuaron alrededor de quince disparos y hasta limpiaron la escena del crimen, por lo que el por entonces juez Cuenca ordenó la detención del oficial Ramón De Miranda (era segundo jefe de la comisaría de El Soberbio); del suboficial Valentín De Lima y del sargento Juan Daniel Chávez, ambos del Comando Radioeléctrico de San Vicente.
Desde 2012 la familia Da Rosa reclama el esclarecimiento de lo que para ellos fue un nuevo caso de gatillo fácil.

21 de octubre de 2014

Francisco Burscheid: Yo no maté a Angélica Ramírez

Pasadas las 13 comenzó el testimonio del principal acusado por el crimen de la joven de Puerto Rico. Declaró que conocía a la víctima sólo de vista y que es casi impotente producto del alcoholismo.
En las primeras horas de la tarde, declaró Francisco Burscheid, principal acusado por el crimen de Angélica Ramírez, la joven violada y asesinada en una camino rural de Puerto Rico.
 El testimonio se llevó a cabo en el marco del juicio por la muerte de la adolescente, que comenzó esta mañana en el Tribunal Penal Nº1 de Posadas.
 Burscheid, aseveró: "Yo no maté a Angélica Ramírez". En esa misma línea agregó: "Lo que digo siempre que encuentren a quien lo hizo. Me crean o no, no fui yo. Que sea castigado el que cometió el crimen".
 El acusado además relató que conocía a la víctima sólo de vista: "Yo conocía a la víctima solo de vista. Yo alquilaba local en avenida 9 de Julio, detrás tiene un departamento para alquilar. La madre me vino a preguntar para alquilar esa casa. Le dije que tenía que hablar con el dueño. Ahí estaba con la hija. La recuerdo cuando estaba con la mamá. De grande la verdad que no la vi más"; y agregó que desconocía la ubicación del domicilio de la joven. "No conocía la casa donde vivía Angélica Ramírez".
 Asimismo, sobre la identificación de su vehículo en la escena del crimen, el hombre sostuvo que: "Hay otra camioneta parecida a la mía.

El acusado se refirió a su adicción al alcoholismo, razón por la cual terminó su matrimonio y agregó que el consumo abuso de alcohol le produjo impotencia. "Estuve 24 años con mi esposa, pero nunca le levanté la mano. A pesar de la adicción. Siempre para mi el que le pega a una mujer es un cobarde. No lo hice ni haría nunca".

Los que nadie busca

(territoriodigital.com) Sus rostros no están exhibidos en las comisarías o lugares públicos. Gozan de tanta impunidad que se manejan sin problemas en la clandestinidad. Al descubierto la falta de capacidad policial y hasta en cierto grado, la complicidad
Sus nombres y apellidos, sus fotografías y el motivo por el que se los busca deberían estar registrados en todas las fuerzas de seguridad, porque cometieron delitos -en algunos casos muy graves- y deben responder por ellos.
Para la Justicia son prófugos y tienen pedido de captura; sin embargo sus rostros no están exhibidos en las Comisarías y menos aún en las terminales de ómnibus, en los hospitales o en los tantos pasos fronterizos con Brasil y Paraguay.
En Misiones, el delincuente prófugo no se siente perseguido y menos aún el que tiene influencias o medios económicos como para mantenerse en la clandestinidad durante el tiempo que desee, detalle que deja al descubierto la falta de capacidad policial y en cierto grado, hasta la complicidad.
Las pruebas están a la vista en casos como el del contador Eduardo Kuhlmann en Oberá, y del ex intendente Alberto “Coleco” Kryvszuk en El Soberbio, sumado ahora el hijo del actual jefe comunal de la misma localidad, Ederson Pereyra, y el empresario transportista Mario Cardozo.
Todos deben rendir cuentas en la Justicia por distintos delitos, pero gozan de una total impunidad, que hasta les permite mantenerse en contacto diario con sus familias, y desde la clandestinidad siguen manejando la economía de sus empresas.
Las fuentes consultadas sobre la falta de compromiso policial en la captura de los sospechosos prófugos con pedido de captura, se apoyaron en la falta de un área específica dentro de la fuerza policial que se dedique pura y exclusivamente a esa tarea. 
Consideran que la única forma de encontrar efectividad en la captura o búsqueda de delincuentes prófugos es dedicarse exclusivamente a ello, pero hay una vorágine de trabajo que, a sus criterios, impide hacer más de lo que se hace.
Ejemplificó que siempre tienen efectivos comisionados para casos concretos, y esos policías son quienes deben rastrear al sospechoso, pero con el correr del tiempo se ven impedidos de seguir buscándolo porque son afectados a una nueva investigación.
Por eso cada tanto aparecen casos donde el destino les juega una mala pasada a los delincuentes y caen por errores propios. Tal el caso de Gabriel Leal, buscado por homicidio durante una década y que cayó por cometer una infracción de tránsito en España, o de Samuel Martínez (27), atrapado en Buenos Aires cuatro años después de haber presuntamente asesinado a puñaladas a su pareja en Aristóbulo del Valle.

Ofrecer recompensas
En ese contexto y ante el hartazgo social debido a la falta de respuestas, también consideraron que hay imputados que tienen estrechos vínculos con áreas del Gobierno, de la Policía o incluso en el ámbito judicial, por lo que existe un alto nivel de filtración de información (ver “Ederson...”).
Para la mayoría, la solución es poner a los mejores e incorrompibles policías tras los pasos de los prófugos, en tanto que otros consideran que un mecanismo para lograr la pronta captura de estas personas es ofrecer una recompensa.
“Se debería establecer un precio por ellos y tal vez la ayuda de la sociedad civil podría, de alguna manera, hacer viable su detención”, consideró una alta fuente policial, quien agregó que como paso inicial, “hay que publicar sus rostros; la gente debe conocerlos para informar sobre su posible escondite”.
La realidad actual dista en un todo al antiguo lejano oeste del que tanto hablaban las películas de cowboy: no hay cazarrecompensas y nadie busca a los prófugos, o mejor dicho sí, los buscan, pero durante los primeros días, y después otros hechos van sepultando las acciones.


En Argentina hay 105.249 prófugosSegún los últimos datos disponibles en cuanto al número de las personas prófugas que hay en el país, según el Registro Nacional de Reincidencia y Estadística Criminal y Carcelaria que depende del Ministerio de Justicia de la Nación, hasta agosto del año pasado los pedidos de captura vigentes alcanzaban a un total de 105.249 personas.
Dentro de esa cifra de pedidos de captura, se incluyen, además, casos de personas que, sin estar imputadas, no asistieron a declarar como testigos, pedidos de detención que no se cerraron o personas a las que nunca les llegó la notificación para presentarse a declarar a su domicilio real o actual y figuran como prófugos, entre otras situaciones.
Desde el organismo aclararon que una persona prófuga es aquella que se profugó de la Justicia, que estando presa se fugó de la cárcel o que salió con algún tipo de permiso transitoria y no volvió. Pero también puede ser considerado prófugo alguien que es sospechoso de algún delito y que se haya escondido o no se presente a prestar indagatoria.
La cifra de prófugos casi duplica a la cantidad de presos en todas las cárceles, que hasta la misma fecha era de 62.263 personas, según el informe publicado por el Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP).

17 de octubre de 2014

Cantallops y Ruiz fueron declarados culpables de la muerte de Mercol

(territoriodigital.com) Fueron condenados a cuatro años de prisión efectiva, ambos por homicidio en agresión. Así lo dispuso en la sentencia el juez Jiménez.

Diego Cantallops y Sebastián Ruiz fueron declarados culpables de la muerte de Iván Mercol, sucedida el 19 de marzo de 2006 en medio de una pelea que se produjo en la salida del boliche Power. Según lo dispuso el juez César Jiménez, ambos son responsables del delito de homicidio en agresión, que contempla el artículo 95° del Código Penal*, y por ello consideró que les corresponde, a ambos, la pena de cuatro años de prisión efectiva.
 Hace casi un mes, el 16 de septiembre pasado, dio inicio el juicio por la muerte de Iván Mercol. Durante los 32 días que duró el proceso oral, pasaron por ante el juez varios testigos, además de los acusados y los familiares de la víctima. Allí se logró dilucidar la forma en que falleció Iván, y las circunstancia en la que se dio el echo.
 Ahora, el proceso continuará corriendo los tiempos de las apelaciones, en busca de que la sentencia quede firme. Cuando esto suceda, Cantallops y Ruiz pasarán a purgar la pena en las unidades penales que les corresponda.


*ARTICULO 95° - Cuando en riña o agresión en que tomaren parte más de dos personas, resultare muerte o lesiones de las determinadas en los artículos 90° y 91°, sin que constare quiénes las causaron, se tendrá por autores a todos los que ejercieron violencia sobre la persona del ofendido y se aplicará reclusión o prisión de dos a seis años en caso de muerte y de uno a cuatro en caso de lesión.

Cantallops no habló y Ruiz se desligó de la muerte de Iván Mercol

(territoriodigital.com) Antes de conocerse la sentencia en el juicio por la muerte de Iván Mercol, los acusados tuvieron la oportunidad de hablar. Solo uno de ellos hizo uso de este derecho
Minutos antes de conocerse la sentencia del juicio por la muerte de Iván Mercol, los acusados Diego Cantallops y Sebastián Ruiz tuvieron la oportunidad de expresarse ante el magistrado y demás presentes en la sala.
Allí, Cantallops decidió llamarse a silencio asegurando que “todo lo que tenía para decir se dijo en la primera jornada del juicio”.
Distinta fue la postura de Ruiz, quién si tomó la palabra. Frente al juez César Jiménez, Ruiz comenzó diciendo que “en ningún momento me sentí culpable del fallecimiento de Iván Mercol”. Para luego recordar las “1222 horas que pasamos detenidos con Diego (Cantallops).
Luego, siguiendo en su postura de reconocerse inocente, Ruiz decidió “perdonar” a quienes lo acusaron en esta causa y a quienes “durante 8 años realizaron injurias en las calles, en la facultad, en los sitios de internet”. También aseguró que va a “perdonar” a los testigos que lo acusaron, en especial a Manuel Alejandro Bertone Trujillo, uno de los testigos de la causa.
Además dijo "perdonar" a la fiscal por la acusación y porque "una condena supondría separar a la familia que formé en estos años". Por último, dijo ser "un instrumento de Dios" y que espera seguir ese camino "en la calle, en el barrio y en el hospital de Andresito (allí cumple tareas como profesional de la medicina)".
Luego de las declaraciones de Ruiz, el juez y su secretario se tomaron algunos minutos para dictar la sentencia.

8 de octubre de 2014

Pereira aseguró: "No pongo las manos en el fuego por mi hijo"

     El intendente de El Soberbio aseguró que no encubrió la violación de una adolescente de 14 años. Y que tampoco facilitó la fuga Ederson Pereira (22). Sospechan que huyó a Brasil.
Carlos Jair Pereira, intendente de El Soberbio, aseguró ayer que si su hijo es culpable de la violación a una adolescente de 14 años, él "no pone las manos en el fuego, porque es mayor de edad".
Ayer en contacto con El Territorio, el alcalde ratificó sus afirmaciones divulgadas por medios radiales en las últimas horas. 
También aseguró que no sabe dónde está su hijo y teme porque se quite la vida. “No pongo las manos en el fuego por mi hijo porque él es mayor de edad y si hizo alguna injusticia lo tiene que pagar”.
Afirmó que está “preocupado” ante las versiones de que encubre a su hijo. “Si supiera donde está, le iba a aconsejar que venga a hablar conmigo para que me diga si es culpable de lo que están hablando”.
“Yo no hablé con él porque cuando me llamó mi esposa y me dijo que estaba el papá de la chica en mi casa, de mi oficina salí y fui directamente a lo de mi hijo, pensé que estaba ahí pero no estaba y cuando volví a mi casa mi señora me dijo que agarró la camioneta y se fue. Ahí me fui a buscar al papá de la chica, la chica no quería ir al médico y la mamá insistió. La chica estaba bien, no lloraba ni nada, la llevamos al médico en el trayecto y yo no mencioné ninguna cosa ni al director del hospital. Él atendió a la chica y nosotros quedamos afuera del consultorio con el papá de la chica”.
“No tengo ni idea dónde está mi hijo, no sé si está vivo o qué, si se tiró al agua. Todos nosotros estamos mal porque cuando agarró la camioneta le dijo a la mamá 'están hablando de mí en todos los medios, yo me voy a matar'”.
Ederson Pereira, huyó de la zona tras conocerse la denuncia radicada por los familiares de la víctima. El hecho se registró el viernes pasado cuando la menor regresaba a su casa desde la escuela y habría sido abordada por Pereira para que lo acompañara a su casa, con la excusa de que su esposa le entregaría un obsequio, consignaron los informes policiales.
La adolescente accedió a la invitación dado que su padre trabajaba en el municipio y era allegado al intendente Pereira, por lo que subió al auto del acusado rumbo a su vivienda, donde sin embargo no encontraron a nadie.
En esas circunstancias, el hijo del intendente habría agredido a la menor con golpes de puño, tras lo cual la sometió sexualmente y luego le exigió que se retirara del lugar, por lo que la joven volvió a su domicilio y narró lo sucedido a sus padres.
A partir del conocimiento del caso, un fiscal de instrucción de la localidad de San Vicente, con jurisdicción en la zona, dispuso una investigación de oficio y la detención del supuesto autor de la violación, aunque el acusado ya había abandonado el lugar.
El funcionario habría asesorado a los padres de la adolescente para que radicaran la denuncia, al tiempo que ordenó una investigación para determinar cuál fue el papel del intendente Pereira, la actuación de la Policía y el rol de los médicos del hospital público que recibieron a la menor de edad.
La joven fue internada en el área de terapia intensiva de una clínica privada, donde fue asistida por lesiones en la zona vaginal y traumatismos en el rostro y otras partes del cuerpo.
Desde el Juzgado de Instrucción de San Vicente se dispuso la detención del hijo del intendente, aunque los investigadores creen que habría huido a Brasil, luego de trasponer la frontera que separa a El Soberbio de Porto Soberbo (a 270 kilómetros de Posadas).
El caso provocó conmoción en el municipio, donde a principios de este año Pereira reemplazó en el cargo de intendente a Alberto Kryvszuk, quien fue destituido acusado de malversación de fondos, entre otros cargos, aunque se encuentra prófugo desde entonces. 

3 de octubre de 2014

Denuncian al hijo del Intendente de El Soberbio por Violación

La madre de una niña de 15 años denunció que su hija fue violada por el hijo del Intendente de El Soberbio Juan Carlos Pereira de 22 años, según relató la jefa de la comisaria de la mujer a un grupo de concejales que preocupados se acercaron a interiorizarse de la situación.
El director del hospital Alberto Báez, reconoció a los concejales Brettin, Schwarz, Hesselmann y D Alencastro que no informó a la policía del caso, y decidió trasladar la menor pero que con su vehículo a una clínica privada pero que brindó atención medica. Existe una denuncia de en la comisaría de la mujer pero no se conoció el tenor de la misma al ser un delito de índole privada
El jefe comunal Juan Carlos Pereira al ser consultado sobre el tema expresó que tenia conocimiento de que la menor estuvo 3 o 4 veces con su hijo, que todo se habría precipitado porque fueron descubiertos por un hermano menor de la chica y negó que haya intentado evitar el accionar policial.
Desde la Comisaría de la mujer expresaron que la denuncia fue radicada y hay un juez interviniente y se está buscando intensamente al hijo del jefe comunal.

Los progenitores de la menor son trabajadores rurales y serían empleados del jefe comunal.
Como es costumbre por estos tiempos en ciudades grandes o pequeñas en los que los jefes comunales aprietan a los la gente, el Director del Hospital Alberto Báez negó a un grupo de concejales integrado por Brettin, Schwarz, Hesselmann y D Alencastro de haber recibido presiones por parte del jefe comunal.

Testigos detallaron cómo los imputados golpearon a Mercol

(territoriodigital.com) Dos declaraciones aseguraron ver a los acusados por la muerte de Iván, lanzando golpes en el pasillo de salida de Power el 19 de marzo de 2006.
La octava jornada de juicio oral por la muerte de Iván Mercol, volvió a ser negativa para las aspiraciones de los dos acusados por “homicidio preterintencional”, ya que se sumaron testimonios que ubicaron a los presuntos agresores, Sebastián Ruiz y Diego Cantallops en la escena del crimen, y lo que sumó contundencia en su contra, golpeando al joven de 22 años dentro del local bailable Power la madrugada del 19 de marzo de 2006.
Rogelio Correa de 30 años, afirmó con claridad que hace ocho años y seis meses “en la boca del túnel (de salida de Power) veo a Seba Ruiz pegándole golpes de puño y patadas a (Iván) Mercol, y a Diego (Cantallops) que le pega un cachetazo con una copa o un vaso, o algo similar”.
El testigo agregó: “Intento separarlos, y también interviene un seguridad (...) Iván queda como en cuclillas y un guardia lo lleva del lugar (...) después lo vuelvo a ver en la salida del boliche en el piso y que le salían lágrimas de sangre, le hablo pero no me responde y un seguridad me dice que no lo podía tocar”.
Correa, relató que debió salir a la vereda y en la esquina del boliche se reencontró con Cantallops y Ruiz. “Les dije: ‘Cómo lo van a golpear así’, Seba se saca la remera y veo que la tenía rota, me responde que Iván le estaba molestando a la novia”.
Al ser consultado por la fiscal Yolanda Mazal recalcó que oyó “una explosión en la boca del túnel, vi el tumulto, gente peleando y a Seba Ruiz pegando piñas y patadas, mientras que Iván se cubría medio agachado, ahí Diego le pega con una copa o vaso”, reiteró.
También explicó que a Mercol, un empleado de seguridad “lo tomó por los hombros de frente” y lo retiró del lugar de la golpiza, y que fue él mismo quien le indicó a los agresores al personal de custodios.
Ante la inquisitoria del defensor de Diego Cantallops, José Luis Rey, sobre si el estallido que aseguró haber escuchado dentro del túnel fue posterior o anterior al golpe con la copa, Correa amplió seguro de su memoria: “El ruido de la botella lo escucho antes de verlo a Diego atacando con la copa a Iván (...) El golpe fue entre el hombro y la clavícula, casi llegando a la cabeza”.

En la misma línea
El relato que prosiguió a Correa, fue el de otro testigo ocular, Filiberto Diego Betancour, operador de radio, quien esperaba a su amigo para retirarse de Power a las 6 de la mañana, cuando observó el ataque a Mercol. “Estaba al costado de la pista principal central, entre la barra y (el acceso al túnel de) la salida (...) Veo una pelea y a un chico con una botella en una mano y una copa en la otra, primero le pega el botellazo y luego con la copa cerca de la cara”.
“Había mucha gente, llega mi amigo y nos vamos, ahí veo a Mercol en el piso, sentado contra la pared, tenía los ojos cerrados y con un corte”.
El defensor de Cantallops, le realizó preguntas buscando algún resquicio de vacilación o duda, pero el operador de radio no perdió el temple y sostuvo que Cantallops “Tenía en la mano derecha la botella agarrándola del pico y con la izquierda la copa (...) detrás de la oreja derecha le pegó con la botella de arriba hacia abajo, mientras que con la copa le pegó lateralmente”.
Sobre el porqué su testimonio se aportó al expediente, un mes y medio después de la muerte de Mercol, Betancour sostuvo tajante: “Me citó el juez (de Instrucción Penal, Ricardo) D’orsaneo”.
Finalizado el testimonio, Rey solicitó que Betancour sea investigado por “falso testimonio”, medida que no acompañó la fiscal Mazal, quien consideró que “la valoración de la prueba corresponderá al juez (Jiménez) y se verá en la finalización del juicio” cuando dicte su fallo.
César Raúl Jiménez determinó no hacer lugar al pedido del padrino en el juicio de Cantallops. A lo que Rey insistió planteando la revocatoria del testimonio, también rechazada por el juez.

Asistencia
A pedido de la defensa de Sebastián Ruiz, se presentó al iniciar el debate ayer, la pareja de Carlos Espíndola, propietario de Power, Aurora Elizabeth Schultz (43), quien trabajaba en la boletería del local y quien llamó al servicio de emergencias Domin para asistir a Mercol.
Detalló los instantes que transcurrieron desde que fue alertada de que el joven estaba tendido inconsciente a poca distancia de su puesto de tareas.
Pero principalmente, respondió a las preguntas de Hugo Zapana, sobre su parentesco con el encargado de la puerta de ingreso y salida del boliche. “Rubén Franco Bueno es mi primo hermano”. También confirmó que la lista de los “adicionales de seguridad, del personal policial, la confeccionaba la jefa (del área) Marisa Bueno, ella se encargaba de ello”.
Schultz también afirmó que ofreció toda la asistencia posible a la familia Mercol, incluso si era necesario contratar un vuelo sanitario a Buenos Aires: “Es un deber moral hacerlo”. Y remarcó que denunciaron el hecho, la muerte de Iván Mercol, a la empresa de seguros contratada por Power.

Investigarán por falso testimonio a Bueno
La oficial de Policía y ex jefa de seguridad de Power, Marisa Bueno, más un oficial de la seccional Segunda, serán investigados por “falso testimonio”, lo resolvió ayer el juez César Jiménez al aceptar el pedido de los defensores de Sebastián Ruiz y Diego Cantallops, por las irregularidades en que habrían incurrido durante la mañana del 19 de marzo de 2006, una vez ocurrido el ataque a Mercol. Las actuaciones serán remitidas al juzgado penal de turno.
Ayer antes que se inicie el debate, fueron notificadas las partes de la presentación del libro de guardias de la comisaría de Tambor de Tacuarí y Rocamora (Segunda), que no obraba en el expediente. Del instrumento oficial se habrían evidenciado actuaciones irregulares momentos después del incidente fatal dentro del local bailable.
El de mayor atención corresponde a que el oficial Cantero nunca asistió con la agente Karina Silva a Power, ya que para el registro a las 6 de la mañana se había retirado de la guardia para su descanso o franco servicio.
Lo insólito deviene de que Cantero firmó un parte en el que aseguraba haber sido el quien se constituyó con el único patrullero de la Segunda al local, y que al encontrarse cerrado ordenó que Silva se quede de consigna.
A esta hora, la oficial de servicio Sonia Soledad Zuk, como consta en el libro de guardia, fue quien estuvo con el mismo móvil policial realizando las primeras labores pertinentes en Power, entre ellas, la de comunicarse con la División Criminalística para los relevamientos en el lugar del hecho.
Otro de los puntos que se analizarán, será el de establecer si la oficial Marisa Bueno, realmente estuvo en la Seccional Segunda escribiendo su informe de los sucedido con Iván Mercol, o su parte fue confeccionado en la Dirección de Inteligencia de la Policía, dependencia en la que prestaba servicio por entonces.
En el expediente, el relato de la uniformada tiene membrete de la Dirección de Inteligencia, y para el abogado patrocinante de Ruiz, Hugo Zapana, la sospecha apunta a que ella también escribió el informe de Cantero, quien para la misma hora en que fue notificada Zuk del hecho, estaba, según el libro de guardia, de cobertura en un accidente de tránsito.

24 de septiembre de 2014

Caso Melina: los padres reconocieron el cadáver y la autopsia se realizará el sábado

     (yamisiones.com)  El abogado de la familia Romero, Marcelo Biondi, confirmó que el cuerpo de la adolescente "fue reconocido por el papá y la mamá en la morgue de Lomas de Zamora" y agregó que, si bien "no hubo tiempo de acondicionar el cuerpo y se trató de evitar que hagan el reconocimiento, fueron ellos mismo los que pidieron hacerlo de manera personal durante la madrugada".
"Es muy triste para la familia y para el grupo de amigos. El próximo paso es la pericia de autopsia que, en principio, se realizará el próximo sábado porque van a notificar a las defensas por si quieren designar a peritos de parte", dijo el letrado en declaraciones a TN.
Fuentes judiciales confirmaron a Télam que la autopsia se realizará el sábado desde las 10 en la morgue judicial de Lomas de Zamora.
Si bien todo hacía sospechar que el cadáver hallado ayer detrás del predio de la CEAMSE, en José León Suárez, a la vera del Río Reconquista, era el de Melina, la confirmación oficial se produjo anoche con el reconocimiento por parte de los padres.
"Es de mucha importancia el hallazgo del cuerpo, no solo por la prueba probatoria con respecto a la hipótesis que estamos investigando, en este caso el homicidio de la joven, sino también porque sustenta los dichos de la testigo presencial", dijo Biondi.
Además, el letrado se mostró confiado en que durante la autopsia se pueda realizar un hisopado con el fin de obtener material orgánico que permita elaborar un ADN y ser comparado con el de los detenidos en el marco de la causa.
Melina fue vista por última vez el 24 de agosto pasado cuando concurrió a festejar su cumpleaños al boliche "Chankanab" en el partido de San Martín.
Las cámaras de seguridad del local bailable registraron que la joven llegó a las 23.24 del sábado 23 de agosto y se retiró acompañada por cuatro jóvenes a las 6.46 del domingo 24.
Una testigo declaró ante la Justicia que Melina fue llevada hasta una casa donde fue sometida a una "fiesta" en la que hubo drogas, alcohol y sexo, en la cual la asesinaron a golpes.
Según ese testimonio, el cuerpo de la adolescente fue introducido en una bolsa de consorcio y arrojada al arroyo Morón.
Hasta el momento hay cuatro detenidos por el caso: un adolescente de 16 años, y tres mayores de edad identificados por la policía como Elías Fernández (18), alias "Narigón"; Joel Fernández (20), alias "Chavo" o "Chavito"; y Javier Rodríguez (44), apodado "El Pelado".

20 de septiembre de 2014

Los cuatro defensores analizan las graves contradicciones en que incurri...

(misionesonline.net)En la cuarta audiencia del juicio por la muerte de Iván Mercol, el
único testigo que prestó declaración fue Gregorio Omar “Freddie”
Espinosa, ex portero del boliche Power y uno de los primeros en llegar
al lugar donde se encontraba la víctima, en grave estado, el 19 de marzo
de 2006. Al igual que los policías que comparecieron el jueves,
incurrió en muchas contradicciones, a tal punto que dio detalles
totalmente diferentes de elementos importantes para la causa, como la
presencia o no de sangre en el cuello del muchacho que falleció poco
después.
Por el fallecimiento del estudiante de Ciencias Económicas ocurrido
tras una pelea en la disco de la avenida Corrientes están imputados
Sebastián Ruiz y Diego Cantallops. Ambos son juzgados por César Raúl
Jiménez, a cargo del tribunal correccional unipersonal a cargo del
debate.
Este viernes también estaba previsto que pasaran por el estrado otras
tres personas: un ambulanciero y dos enfermeras. Pero las partes
desestimaron su testimonio. Prefirieron que se incorporara por lectura
el relato que dieron durante la instrucción.
“Yo estaba en una puerta contigua a la principal. En determinado
momento oigo un ruido y voy hacia el pesillo. Entonces veo que Ronnie
(otro portero) sostenía a un muchacho. Mi compañero me dice ‘sostenelo,
sostenelo, que los agresores están adentro del boliche’. Ronnie lo
sostenía de los dos brazos y el chico se encontraba como desvanecido. Yo
lo tomé de la misma manera, también lo agarré de los dos brazos y lo
recuesto contra la pared. Así lo bajo, porque estaba en cuclillas”,
recordó el testigo.
“Había mucha gente. En eso apareció una chica y dijo que lo conocía.
Le pregunté el nombre del muchacho y ella, que estaba muy nerviosa, me
dijo que se llamaba Iván. A todo esto, el joven estaba sin
conocimiento”, añadió.
Después dijo que lo acompañó hasta que llegaron los paramédicos.
Hasta allí contó su versión, la tercera que prestó en relación con el
episodio. Las otras dos fueron el 19 de marzo de 2006 (el día en que
muere Iván) y el 29 de marzo del mismo año.
Entonces empezaron a hacerle preguntas y saltaron todas las contradicciones.
En el juicio, Freddie sostuvo, por ejemplo, que no notó que Iván
estuviera sangrando. Sin embargo, en la instrucción aseguró que tenía
sangre en la nuca.
Este viernes dijo que Iván se encontraba en cuclillas cuando lo vio
por primera vez. En la etapa investigativa había jurado que estaba
parado.
Por pedido de uno de los abogados, Freddie hasta se prestó a una
teatralización de cómo estaba Iván cuando lo vio. Un asistente al juicio
hizo de Mercol en la representación.
Se le recordó también que había dicho en otra de sus declaraciones
que se percató de que algo había pasado cuando oyó la rotura de un vaso o
botella que era de vidrio.
La defensa de Sebastián Ruiz no pasó por alto otro detalle: Espinoza
aseguró que cuando él todavía se hallaba al cuidado del chico, apareció
la oficial de Policía Marisa Bueno (jefa de seguridad de Power) y
segundos después otros custodios. Sin embargo, en su primera declaración
ni siquiera había ubicado a la mujer policía en el escenario del hecho.
El abogado Hugo Zapana también le apuntó un detalle que omitió
durante su declaración en el debate: en la instrucción Espinoza admite
que cuando Ronnie le pide que sostenga a Iván y él lo hace, el muchacho
cae hacia su lado derecho y se golpea la cabeza, “pero no muy fuerte,
porque lo sostengo de la cadera”.
“Recuerdo que él se desvanece y entonces lo recuesto”, dijo cuando le insistieron con las preguntas sobre el golpe.
“Usted dijo que Iván cae boca abajo, en la reconstrucción del hecho”,
le recordó el letrado José Luis Rey, defensor de Diego Cantallops.
Espinoza no recordó que declaró haber dicho que había puesto una mano
sobre la mejilla de Iván y tampoco que alguien del boliche trajo un
botiquín y gasa y le limpió la sangre al muchacho.
Rey le pidió precisiones sobre un hombre corpulento con remera
turquesa que supuestamente recibió al médico que revisó en Power a
Mercol. Espinosa dijo no haber visto a esa persona.
El debate seguirá el lunes desde las 8.30, en el Salón de Usos Múltiples del Palacio de Justicia.

Un motociclista falleció tras colisionar con un camión

(misionesonline.net) El accidente vial se registró en la tarde de este viernes, alrededor de las 13.20, en el kilómetro 21 de la ruta provincial 17, jurisdicción de 9 Julio.
Una motocicleta Suzuki 125 cc, conducido por Oscar Julio César Ramírez (24), circulaba por la arteria provincial sentido oeste-este. En un momento dado, por causas que son materia de investigación, colisionó con la parte posterior de un camión VW, modelo 17-310, con semiremolque cargado con porotos, que se encontraba parado sobre la cinta asfáltica por un desperfecto mecánico, según manifestaciones de su conductor Osc
ar C. (55).
Como consecuencia del hecho el conductor del rodado menor resultó gravemente lesionado, por lo que fue derivado de urgencia hasta el hospital Samic de Eldorado, donde minutos después dejo de existir.
Por indicación de la Justicia, el cuerpo, luego de los exámenes correspondientes, fue entregado a sus familiares para velatorio y posterior inhumación.

Personal técnico de Criminalística realizó las pericias de rigor, en tanto efectivos de la comisaría local llevan adelantes las actuaciones judiciales correspondientes.

11 de septiembre de 2014

Incendiaron la camioneta del periodista Gustavo Sylvestre

(misionesonline.net) “Hoy cuando me levantaba para ir a la radio, lo primero que veo es que me habían quitado el tablero del auto, salgo con el auto de mi mujer, y cuando estaba a mitad de camino, me llama ella a los gritos porque se me estaba incendiando la camioneta”, explicó el conductor de radio Del Plata en diálogo con esa emisora.
Sylvestre relató que como en su casa tienen cámaras de seguridad llamó a la policía y cuando regresó a su casa “estaban la Metropolitana y los Bomberos” trabajando en la investigación del siniestro.
“En las cámaras de seguridad se muestra que, en el mismo ínterin en que yo estoy buscando las llaves del auto de mi mujer, una persona ingresó a la camioneta. Después, cuando yo me fui, el tipo salió y dejó la puerta abierta y, acto seguido, los vecinos escucharon una explosión”, detalló el periodista.



“Obviamente que fue intencional esto”, sostuvo el “Gato”, como se conoce al conductor de C5N, quien aclaró que él nunca recibió amenazas. “Soy una persona con cero conflictos”, sostuvo y agregó que aportará las imágenes de las cámaras de seguridad para que se investigue. “Estamos todos asustados”, confió.

6 de septiembre de 2014

Pornografía infantil: por una investigación del FBI allanaron una vivienda en Apóstoles

Personal de la delegación Posadas y de la División Delitos Tecnológicos de la Policía Federal, y de la Unidad Regional VII de la policía misionera, allanó ayer a la mañana un domicilio ubicado en la localidad de Apóstoles en una investigación que venía llevando esa fuerza federal por pornografía infantil.
El operativo se realizó a raíz de una extensa investigación, en el marco de una causa por delitos atinentes a la pornografía, que se iniciara a partir de un informe de la oficina del FBI de los Estados Unidos cuyo origen data del año 2012.
Con i
ntervención de la justicia porteña se inició una megacausa judicial para colectar pruebas sobre usuarios que participaran de estas maniobras, resultando durante los dos años en que se desarrollara la misma un medio centenar de domicilios esparcidos por todo el país.
De tal manera, y luego de concluir la pesquisa por parte de los investigadores, y con orden de allanamiento librada en razón de un exhorto por el juzgado de Instrucción 4 de Apóstoles, a cargo de Miguel Farias, se efectuó la requisa del inmueble ubicado en Rivadavia al 1100 de esa localidad.
Secuestraron computadoras, DVDs, soportes magnéticos, dispositivos de almacenamiento de datos, y otros elementos de interés para la investigación, que luego serán objeto de pericias de por personal idoneo de las fuerzas policiales.
La medida judicial se desarrollo en forma simultanea con los restantes allanamientos en varias provincias del país.

25 de julio de 2014

Caso Guirula: hasta las 2 de hoy se extendió la indagatoria de los policías

 (misionesonline.net)   Declararon diez de los once sospechosos. Ahora el juez espera el informe de las pericias y con certeza dispondrá de careos, porque hubo contradicciones entre los acusados.
Tal como lo había previsto desde que empezó la ronda de indagatorias, el juez de Instrucción Uno, Marcelo Cardozo terminó esta madrugada de interrogar a los once policías imputados por el asesinato del albañil Carlos Raúl Guirula (30). De todos los sospechosos, solo uno se abstuvo de dar su versión de los hechos.
El trámite terminó a las 2 y ahora el magistrado tiene sobre la mesa el descargo del grueso de los uniformados, parte de los cuales está acusado por la paliza letal que le costó la vida al trabajador de la construcción y parte por encubrir a quienes ultimaron a la víctima.
Ninguno admitió haberse excedido al momento de detener a Guirula y los contrapuntos giraron en torno a si el albañil estaba o no reducido cuando llegó el refuerzo de tres móviles del Comando Radioeléctrico, por pedido de una patrulla de la comisaría Décimo Tercera.
La última en comparecer fue la oficial Lourdes Beatriz Tabarez, la policía de mayor jerarquía en el escenario del operativo y a quien apuntan como una de las personas que golpeó sin piedad al detenido. Ella repitió lo que su abogado, Alejandro Jabornicky, le había adelantado a este medio: que Guirula y sus dos amigos estaban nerviosos tras una discusión con el conserje de un motel de Andresito y Santa Catalina por el pago de una bebida; que tuvo que pedir ayuda del Comando para detener al albañil y que no había visto la agresión desde el lugar donde ocupaba en el patrullero: la cabina del móvil Toyota Hilux.
Además de Tabárez están detenidos por el caso el sargento primero Claudio Marcelo Servián y el agente Carlos Da Silva; todos de la seccional XIII; y el oficial subayudante Carlos Alberto Sidorak, los cabos primeros Lucas Nahuel Saravia; Sergio Damián Recalde y Ricardo Escobar; y los agentes Jorge Marcelo Bogado y Jorge Orlando Barrios, del Comando Radioeléctrico. Este grupo de nueve efectivos por la captura seguida de muerte del albañil. Por encubrimiento hay otros dos arrestados: el oficial Javier Olmedo, de la comisaría del barrio Guazupí y otro efectivo cuya identidad no trascendió, pero que se supo que es un suboficial mayor.
Ahora, mientras analiza las declaraciones, que duraron entre dos y cuatro horas, el juez Cardozo esperará el resultado de los informes periciales. Con seguridad dispondrá de algún careo entre los imputados, ya que hubo algunas contradicciones, sobre todo relacionadas con el momento de la captura y con el posterior traslado.
Al magistrado le queda la compleja tarea de determinar quiénes fueron los autores de los golpes mortales, ya que ninguno se adjudicó haber hecho nada. Y también quiénes lavaron el patrullero para sacar la sangre de Guirula que había quedado en la cajuela.