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6 de noviembre de 2014

Correría riesgo la continuidad del juicio oral por falta de una firma

(territoriodigital.com) La defensa de Willy Ríos solicitó la invalidación. “Una nulidad de estas características puede echar por tierra todo el debate”

La falta de una firma del primer juez de instrucción de la causa, cuando dictó el auto de procesamiento y la prisión preventiva de uno de los imputados, podría derivar en la anulación de todo lo actuado y en una nueva suspensión del juicio por el homicidio de la estudiante Silvia Andrea González (15).

El pedido de “nulidad absoluta” fue presentado por la defensa de Hugo Dante “Willy” Ríos (31), hijo del intendente de Campo Viera, Juan Carlos Ríos, localidad en que el 18 de octubre del 2001 fue encontrado sin vida el cuerpo de la víctima.

En su argumentación, el abogado Rodolfo Riotorto señaló que el auto de procesamiento y la prisión preventiva dictada a Marciano Benítez (52), uno de los nueve acusados, careció de la firma del juez de instrucción, situación que a su entender implicaría “una nueva suspensión del juicio”.

A su turno, la fiscal Estela Salguero de Alarcón desestimó el pedido de la defensa de Ríos puesto que con el transcurrir de la causa se dictó un nuevo procesamiento que dejó sin efecto al anterior y sumó imputados.

Asimismo, consideró que el reclamo de Riotorto devino en abstracto porque la cuestión referida no perjudicó directamente al hijo del intendente de Campo Viera, sino que apuntó a Benítez.

“No me sorprende nada porque los defensores van a plantear todo lo que esté a su alcance para que se vuelva a suspender el juicio”, opinó la fiscal al ser consultada respecto al tecnicismo expuesto por la defensa de Ríos en la segunda jornada del debate oral y público.

Por su parte, José Pablo Rivero, presidente de Tribunal Penal Uno, reconoció que “una nulidad de estas características puede echar por tierra todo el debate. Se trata de un planteo serio que merece toda la atención del Tribunal”. 
En consecuencia, se llamó a un cuarto intermedio, hasta hoy a las 8.30, cuando se reanudará el debate y el Tribunal Penal dará a conocer su resolución respecto al planteo de nulidad solicitado por la defensa del imputado Willy Ríos. 
Si bien en principio fueron pactadas nueve jornadas, hasta el momento se abordaron cuestiones preliminares en base a las 5000 fojas del voluminoso expediente de la causa. De continuar el debate, recién la próxima semana comenzarían a testificar los primeros de los 56 testigos citados.

Tensión en aumento La segunda jornada del debate, que se realiza en el Salón de Usos Múltiples de la Unidad Regional II de Policía, estuvo marcada por los pedidos de nulidad expuestos por los defensores de siete de los nueve acusados, ya que Aurora Natividad Rivero (64) y el policía Carlos Pablo Miquetán (59) aún no se presentaron ante el Tribunal, por lo que fueron declarados en rebeldía y se ordenó sus detenciones.

Los demás acusados son Benítez, Ríos, Fabiana Cantero (32) y otros cuatro policías: el comisario Miguel Ángel Silvera (53), el oficial ayudante Orlando Morel (38) y los suboficiales Ramón Alejo Zaya (52) y Jesús Rubén González (47), todos defendidos por Javier Millán Barredo.

Precisamente, dicho letrado fue el primero en plantear la “nulidad de la indagatoria y lo actuado con posterioridad”, ya que en la lectura del requerimiento de elevación a juicio no hubo mención al papel del suboficial Zaya en el presunto encubrimiento del asesinato de Silvia Andrea. A su turno, las defensoras de Cantero y Benítez se adhirieron al planteo de su colega.

En tanto, la fiscal recordó que la causa data del 2001 y se preguntó “¿donde estaban hasta ahora los defensores de los imputados que no los defendieron?”.

En este contexto, la fiscal recordó que varios de los defensores que solicitaron la nulidad estuvieron presentes en las indagatorias que ahora cuestionaron y que la causa transitó todas las instancias de apelación, pero “nunca se planteó ninguna nulidad”.

“No se vulneró el derecho a la defensa ni el debido proceso”, subrayó la fiscal con vehemencia.

Luego, tras un cuarto intermedio que duró más de una hora, el Tribunal decidió no hacer lugar a los planteos de nulidad de las indagatorias, ya que consideró que tanto los acusados como las defensas suscribieron los actos garantizando el debido proceso.

"Ataque gratuito"
En la continuidad, antes de solicitar la nulidad citada por la falta de una firma, el abogado de Ríos mostró su desagrado por lo que consideró “un ataque gratuito por parte de la fiscal al cuestionar el trabajo de los defensores”, reclamo al que se plegó Graciela Abdolatiff, defensora oficial de Fabiana Cantero.

“Muchas veces no pedimos algo porque es como que pedimos al viento”, graficó por su parte la defensora.

Ante esta situación, la fiscal pidió las disculpas del caso y dejó en claro que “nunca dije que los acusados estuvieron sin defensa. Dije sí dónde estaban los defensores que no presentaron nulidades”.


“Siguen tapando”
Ante la posibilidad de una nueva suspensión del juicio, los padres de Silvia Andrea recordaron que ya en diciembre del 2003 se postergó el debate, tras lo cual tuvieron que esperar casi once años para ver a los acusados ante el Tribunal.

En aquella oportunidad, en el segundo día del debate la testigo Norma Beatriz Ríos declaró que el mismo día en que desapareció Silvia Andrea la vio ingresar a un bar junto con dos chicas y un muchacho, que resultó ser Willy Ríos. La Justicia suspendió el juicio y ordenó la detención del muchacho.

“Aquella vez le acusaron a más personas y pensamos que enseguida iba a salir otra vez el juicio, pero pasaron once años.
Ahora parece mentira, pero otra vez en el segundo día quieren parar el juicio y siguen tapando a los culpables. Ojalá los jueces piensen bien y siga (el debate), porque ya pasaron muchos años y necesitamos que los culpables paguen”, subrayó Bertolina Maciel, madre de la víctima.

La mujer junto a su esposo Julio César González ofician como actores civiles en la causa. En diálogo con El Territorio, aseguró que “los acusados son los responsables, nosotros no tenemos dudas. Mucha gente declaró y aportó pruebas. Está claro lo que hizo cada uno y entre todos mataron a Silvia Andrea. Pero seguimos confiando en la Justicia”.

El Tribunal Penal presidido por el juez Rivero, se completa con sus pares Graciela Ivonne Heppner y Demetrio Cuenca.

Caso Angélica Ramírez: Testigo clave de Bourscheid no lo ayudó

  (territoriodigital.com)  La supuesta empleada de la pinturería del acusado dijo ver a Bourscheid frente a su casa, pero el día posterior al crimen.
Una de las cartas clave para la defensa de Francisco Bourscheid se diluyó ayer en el paño del debate oral por la muerte de Angélica Ramírez.

En la última jornada de testimoniales en Posadas -resta cumplirse la especial del viernes 14 de noviembre en sede judicial de Puerto Rico con dos testigos con problemas de salud-, declaró Diosnela Ledesma, solicitada por la defensa del repartidor de pan acusado de “homicidio calificado por ensañamiento y alevosía”.

La mujer, próxima a los 40 años, respondió al cuestionario de Mario Cáceres, defensor de Bourscheid. Remarcó que trabajó “desde fines de mayo a septiembre” del 2011, en horarios discontinuos en la pinturería del acusado sobre la avenida 9 de Julio, que lo ayudaba con la limpieza del local, a mover tachos de pintura y hasta a atender al público y manejar la caja. Insistió en recalcar que estas tareas las llevaba a cabo “sin horario de empleada formal; no era fijo el trabajo”.

Sobre si conoció a Angélica Ramírez o alguna vez la vio en el comercio, Ledesma respondió que “nunca” la vio, ni a la niña ni a su madre, vecinas por entonces del emprendimiento de Bourscheid. Llamativamente, sólo indicó al respecto: “Venían chicos que pedían dos pesos para comprar pan”.

Ledesma acotó que para las tareas pesadas, como mover o bajar grandes recipientes de disolventes, Bourscheid requería la ayuda de un joven que vivía enfrente, Horacio José Luft, quien el lunes se presentó ante el Tribunal Penal Uno y admitió haber visto a Angélica pasar por la avenida 9 de Julio y acercarse a la pinturería en reiteradas ocasiones.

Durante los nueve días de debate cumplidos, ninguno de los demás testigos correspondió con datos a la coartada de Bourscheid.

Pero la mano de baraja para la defensa se tiñó por completo como mala cuando Ledesma, siempre consultada por Cáceres, sostuvo que vio a “Francisco el 26 de septiembre; estaba abriendo el portón para guardar su camioneta (...). Lo vi normal, muy tranquilo, me preguntó por mi familia, conversamos durante dos minutos”. Sobre qué tomó como referencia para acordarse de lo sucedido hace poco más de dos años, sostuvo: “Lo recuerdo porque dos días antes de verlo, el martes, mi marido había salido de viaje; él es camionero”.

El dato pareció navegar desapercibido hasta que el juez Eduardo D’Orsaneo le solicitó la aclaración sobre el día y fecha que aseguraba haber visto a Bourscheid. “Sí, fue el 26 de septiembre”, repitió. D’Orsaneo insistió en que si su marido camionero había viajado “dos días antes” no correspondía al martes, porque el 26 de septiembre de 2012 fue miércoles. Ledesma entonces varió la versión y manifestó que lo vio al día siguiente a Bourscheid, el jueves 27 de septiembre, cuando la noticia del macabro crimen de la menor de 14 años recorría todo los medios de información del país.

Para redondear el fracaso de la apuesta, la fiscal Liliana Picazo recordó que cuando se inició el debate, el 21 de octubre, Bourscheid, en su testimonio buscando esquivar la acusación en su contra, dijo que había hablado el 26 de septiembre por la noche con Ledesma “durante diez minutos” frente a su casa. Ayer, la testigo presentada por su defensor dijo que la charla fue corta: “Nos saludamos y hablamos apenas dos minutos porque yo estaba apurada, tenía que volver a mi casa”, a más de cinco kilómetros de la vivienda del acusado.

En los doce cuerpos del expediente no existe ninguna referencia a Ledesma, e incluso no prestó declaración. De todas maneras y con el incuestionable criterio de favorecer al marco probatorio, el Tribunal Penal Uno aceptó su citación a testimoniar a instancia del abogado de Bourscheid, efectuada durante el primer día de debate.

El llanto de la nena
Elga Handorf y Gladys Andrea Holzbach son vecinas de Francisco Bourscheid y fueron las testigos del allanamientio a su domicilio el 3 de octubre de 2012, donde se obtuvo la prueba clave de la causa contra el repartidor de pan, la zapatilla con sangre de Angélica.

En cuanto al aporte de Holzbach, durante su testimonio ayer no presentó sospechas sobre la tarea de los peritos en el procedimiento: “Todos fueron muy amables, hasta para pedirme que saliera de testigo. Dentro de la casa nos mostraban cada elemento que iban a secuestrar y recuerdo haberlos visto trabajando con una lupa. Cuando entramos a la casa vimos el colchón en el piso y unas zapatillas al lado debajo de una mesa”. Sostuvo además que abandonó durante pocos minutos el allanamiento, autorizada por las autoridades, y fue a buscar a su nena de 4 años, “que estaba inquieta por estar conmigo (...). Ella es muy pegada a mí, estaba molestosa (...), la fui a ver cuando los policías terminaron de revisar el interior de la casa y ubicaron todo lo que iban a poner en sobres de papel madera”.

Antes que Holzbach diera su versión, Handorf manifestó al Tribunal que la nena “lloraba a los gritos” y que cuando le autorizaron a la joven madre a ir a consolarla, ella también abandonó el operativo rumbo a su hogar a entregarle la llave de su hogar a una hija para que ingresara y además guardara una caja con dinero que Bourscheid le entregó en pleno allanamiento y escondía en la parrilla.

En esta ventana del procedimiento, la defensa de Bourscheid basaría su intención de anular el allanamiento, y por consiguiente que la prueba clave de ADN de la víctima en la zapatilla secuestrada, se pierda. Pero la versión de Handorf no coincidió con la de Holzbach, quien ratificó que cuando ella se fue a buscar a su niña, su vecina y policías participantes del allanamiento contaron el dinero que Bourscheid quería pusiera a resguardo. Este acto se produjo cuando el material recolectado dentro de la vivienda ya estaba ensobrado.

Prefecturiano
Alberto Bastarrechea, prefecturiano domiciliado en Garuhapé y que presta servicio en Puerto Rico, desplegó una curiosa versión sobre cómo y en qué circunstancias conoció a Angélica Ramírez, dos días antes que sea asesinada golpes a la vera de la calle Pionero Kuhn.

Dijo que la menor llegó al puesto de control de la fuerza de seguridad a las 4.30 de la madrugada del lunes 24 de marzo a bordo de un remís y que como no la conocía, pagó el viaje y en su moto la llevó al barrio San Francisco en su motocicleta.

Bastarrechea debió admitir que conocía a la amiga de Angélica, Carolina Barboza, porque el extenso listado de llamadas y mensajes de su teléfono móvil así lo señalaba. Pero aseveró que nunca mantuvo relaciones sexuales con la víctima. A su favor jugó, y lo desvinculó de las sospechas pese a sus cuestionables movimientos y conducta, haber estado tres turnos seguidos cumpliendo guardia a la vera del río, que incluyó la noche del miércoles 26 de septiembre.


Sueños con números y letras
Teresa Del Valle, hermana melliza de Beatriz, madre de Angélica, estuvo ayer en la vereda del Tribunal Penal Uno. Aseguró estar “atormentada por constantes sueños” en los que aparece su sobrina y le manifiesta una serie de números que corresponderían a una letra determinada del abecedario, y que a su vez indican las iniciales de los que ella califica como “los verdaderos asesinos de Angie”. La versión de Del Valle fue desestimada en el recinto tras la comunicación del contacto que mantuvo con la fiscal Picazo, con quien dialogó en un cuarto intermedio.

Tras trece años, comenzó el juico oral por el crimen de Silvia Andrea

La joven fue hallada sin vida en el 2001, en Campo Viera. La causa tiene nueve imputados, entre los que se encuentra Hugo Ríos, hijo del intendente de esa localidad
A trece años del macabro asesinato de la estudiante Silvia Andrea González (15), este martes se inició la primera jornada del juicio oral y público que contará con más de medio centenar de testigos.

Por el hecho, hay nueve imputados identificados como Marciano Benítez (52), Hugo Dante “Willy” Ríos (31) -hijo del intendente de Campo Viera-, Juan Carlos Ríos; Fabiana Cantero (31), Aurora Natividad Rivero (64) y los policías Miguel Ángel Silvera (53), Orlando Morel (38), Ramón Alejo Zaya (52), Carlos Pablo Miquetán (59) y Jesús Rubén González (47).
 La causa está caratulada como “privación ilegítima de la libertad, acceso carnal abusivo calificado, homicidio calificado, incumplimiento de los deberes de funcionario público y encubrimiento agravado”.
 El Tribunal Penal es presidido por el juez José Pablo Rivero, secundado por sus pares Graciela Ivonne Heppner y Demetrio Cuenca.
 En principio fueron pactadas nueve jornadas para la lectura de la elevación a juicio, testimoniales, alegatos y sentencia, en la acondicionada sede de la Unidad Regional II de Policía, ubicada sobre la avenida Sarmiento 830 de esta localidad.
 Seis abogados tendrán a su cargo la defensa de los nueve acusados y fueron citados 56 testigos. Julio César González y Bertolina Maciel, padres de la víctima, oficiarán como actores civiles.
 El caso llegará a juicio luego de que a principios de septiembre el Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Misiones rechazó por inadmisible un pedido de prescripción planteado por los abogados defensores de los imputados.
 Silvia Andrea González fue hallada sin vida el 18 de octubre del 2001 sobre un camino vecinal de la localidad de Campo Viera, donde residía.
 Actualmente están libres todos los procesados, entre ellos Marciano Benítez, acusado de ser el autor material del homicidio, y Fabiana Cantero, quien fue íntima amiga de la víctima y luego sospechada de ser la entregadora.
 Silvia Andrea desapareció el 11 de octubre del 2001. Según se estableció, ese día salió del colegio y fue hasta una radio donde participaba de un concurso para ser la imagen de la tapa del disco compacto de una banda de música de moda en la zona Centro de la provincia.
 Según el expediente, Silva Andrea abandonó la FM con unos conocidos y nunca volvió a su casa.
 Fue encontrada muerta el 18 de octubre en inmediaciones de un camino vecinal.

Según el INYM será muy difícil llegar a un acuerdo de precios

(territoriodigital.com) El presidente del instituto, Luis Prieto, dijo que si no se autoriza un aumento mayor al cuatro por ciento podría complicarse el arreglo.
Luis Prieto, presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), expresó en declaraciones radiales que cree que será muy difícil llegar a un acuerdo por la zafra de verano si la Secretaría de Comercio Interior de la Nación no autoriza un aumento mayor al cuatro por ciento a la molinería. "Aunque no sea el precio que todos queremos debemos lograr un acuerdo", agregó.

Prieto explicó que "tuvimos cinco reuniones con la secretaria nacional y esperamos la última para el viernes de la semana que viene donde se convocó a la molinería y a las cadenas de comercialización". Aseguró que está complicado el diálogo con la secretaría de Comercio, ya que no satisface el aumento pedido por la molinería y los secaderos.

En el directorio del INYM creen que se debe determinar el valor de la hoja verde y la canchada para esta zafra, ya que será mucho mejor que esperar el laudo de la Nación. "Está todo predispuesto para lograr un acuerdo en el precio a salida de molino y así establecer el precio de la hoja", afirmó Prieto, quien dijo que "son muchos millones que dejan de venir a la provincia por las diferencias de precios".

En la última sesión, para la zafra de abril-septiembre 2014, se estableció en 26,60 pesos el kilo de yerba mate a salida de molino. Pero, según el presidente del directorio, "hoy tenemos la yerba a salida de molino a un precio de entre 22 y 25 pesos y debería estar entre 30 y 32 pesos".

La secretaría de Comercio Interior autorizó un aumento del siete por ciento para la hoja y la canchada, mientras que del cuatro por ciento a salida de molino, para los productos que se encuentran dentro del programa precios cuidados. La molinería se opone a un acuerdo por la hoja y la canchada si no logra llevar el valor a la salida de molino a 30 o 32 pesos.

Para Prieto, "aunque no sea el precio que todos queremos debemos lograr un acuerdo en el seno del INYM, ya que será mucho mejor que esperar los tiempos de la secretaría" y aseguró que, con lo aprobado por la Nación, "se llegaría a 3,85 pesos para la hoja verde y a 24 pesos a salida de molino".

4 de noviembre de 2014

Delincuentes asesinaron a un prefecturiano misionero en Buenos Aires

(territoriodigital.com) Se trata de Luis Álvez Texeira. El homicidio ocurrió a las 21 de ayer, en Capital Federal. Se presume que los malvivientes lo mataron para quitarle el arma reglamentaria.
Cerca de las 21 del lunes, delincuentes asesinaron en Buenos Aires a un miembro de la Prefectura Naval Argentina, oriundo de Misiones.
El hombre, identificado como Luis Álvez Texeira, fue acribillado por la espalda durante un presunto asalto ocurrido en el barrio porteño de Barracas.
Se estima que los malvivientes mataron al prefecturiano que trabajó casi dos décadas en Santo Tomé, Corrientes, con el objeto de robarle el arma reglamentaria.