(territoriodigital.com) El delantero paraguayo que había recibido un disparo en la cabeza en el año 2010, aceptó la propuesta para jugar en el club de la serie B paulista de Brasil.
Salvador Cabañas, el futbolista paraguayo que en 2010 recibió un disparo en la cabeza y llegó a perderlo todo, la vida empieza a sonreírle. El presidente de un club de la Serie B paulista de Brasil lo vio en un informe de televisión vendiendo pan junto a sus padres para sobrevivir y decidió ofrecerle volver a jugar. El delantero, de 33 años, aceptó y fue presentado en las últimas horas como refuerzo estrella del Tanabi Esporte Clube.
El presidente del Tanabi, Irineu Alves, señaló que ofreció a Cabañas jugar en su club después de verlo en un reportaje de TV ayudando en la panadería de su familia cerca de Asunción, pidiendo otra oportunidad en fútbol.
Los salarios de todo el plantel del Tanabi menos Cabañas suman unos 13.000 dólares. Debido a una cláusula de confidencialidad, se desconoce cuánto cobrará el paraguayo por el contrato para jugar tres partidos con el club. Pero aseguran que será más que todos sus compañeros juntos, en su mayoría menores de 23 años por exigencia reglamentaria.
Alessandro "Japa", gerente futbolístico del club, asegura que Cabañas "va a convivir con los jugadores, aún siendo un astro internacional". "Japa" le responde que, gracias a la llegada del paraguayo, el Tanabi cerró contrato con tres futbolistas que aceptaron cobrar menos que en otros clubes, para darse el gusto de jugar con el legendario Salvador Cabañas.
Cabañas solicitó en marzo a la justicia paraguaya que investigara el vaciamiento de su cuenta bancaria por desconocidos. Sin acusar a nadie en particular, denunció que desaparecieron al menos US$1,6 millones tras el balazo, presuntamente una indemnización que le pagó el América para rescindir su contrato. También pidió investigar qué ocurrió con joyas que le pertenecían e inmuebles que tenía en Acapulco y Cancún.
Sobre esto han surgido acusaciones cruzadas entre su ex agente y la madre de los dos hijos de Cabañas, que a su vez demandó parte de sus bienes. Tras la separación de ambos, él indicó que le hubiera gustado recibir más apoyo de ella. Y se fue a vivir con sus padres.
Al finalizar su primera práctica en el estadio de Tanabi, Cabañas realizó ejercicios de elongación en medio de un clima de alegría. Pero él está serio, concentrado. Después sus compañeros le piden tomarse fotos con él, uno a uno. Accede y les asegura que en poco tiempo él pedirá sacarse fotos con ellos.
- ¿Qué diferencia hay entre el Cabañas de 2010 y el de 2014?
- Lo futbolístico es que llevo muchos años en esto y me lesiono muy rápido. Más todavía en la parte izquierda, que es lo que me afectó el atentado.
En el hombro derecho tiene tatuado el rostro de Cristo. Y anuncia que si convierte un gol para Tanabi besará esa imagen o volverá a bailar con el banderín del córner. Igual que hacía en los viejos días de gloria.