(yamisiones.com) El Presidente de la Cámara de diputados de la provincia, Ing. Carlos
Rovira, desde su banca hizo uso de la palabra y al referirse a la
aprobación de la Ley de Libre Acceso a la Información Pública dijo que
el acto cívico que con el conjunto de la sociedad política misionera, es
la totalidad de su representación frente al pueblo de la provincia ha
tomado primero en consideración atentamente se han expresado los
antecedentes, fechas y autorías de rescatar una de las cuestiones
esenciales. El legislador provincial siguió expresando: “quiero poner en verdadera magnitud en términos de política, con la expresión más nítida y profunda de este término, no me puedo desentender de mi profunda convicción misionerista de haber estudiado y rescatado la historia desde sus orígenes, en ella las vicisitudes que han pasado innumerables personas en esta tierra colorada para llegar al hoy. Desde nuestros pueblos originarios, los jesuitas, la irrupción si se quiere previa a la gesta revolucionaria de mayo, de los primeros dirigentes entre los cuales se encontraban misioneros, que la historia oficial no ha tenido en cuenta, una omisión de Buenos Aires, no nuestra, por eso me animo a reivindicar la historia, porque esta ley habla mucho de la memoria de antes, ominiosa de las últimas dictaduras, desaparecidos, hacer desaparecer los testimonios claros de la historia también habla de desaparición histórica a la cual debemos agotar”.
Para culminar el Ing. Rovira destacó que “hoy el mundo ha cambiado, no hay guerra, hay convicciones superadoras de la violencia, por eso con la letra y el espíritu debemos seguir manteniendo este esfuerzo que concreta una meta y anhelo de toda la comunidad política de la provincia. Misiones hoy es ejemplo nacional, otra vez, protagónico de vanguardia de un tema fundamental, un nuevo derecho, estamos inaugurando la cuarta generación de derechos, antes incursionamos en crear el Consejo de la Magistratura, la creación de la Secretaría Ministerio de Derechos Humanos, primero por decreto y luego por ley, tan necesario para reponer, corregir esas heridas lacerantes, sobre todo diluir los rencores de tantos crímenes sin que se pierda un ápice en la historia que debe ser conocida”.