(territoriodigital.com) Se trata del primer juicio de este tipo en el país, donde se juzga a
tres productores sojeros y dos pilotos por aplicar agroquímicos en
cultivos cercanos a áreas pobladas.
El primer juicio oral y público por fumigaciones con sustancias
peligrosas para la salud, cerca de zonas urbanas, comenzó hoy en la
provincia de Córdoba.
A los imputados, tres productores sojeros y dos aerofumigadores se
los acusa de violación de la ley provincial de Agroquímicos 9164, que
prohíbe precisamente la aplicación aérea de endosulfán o glifosato, en
cultivos ubicados en proximidades de zonas pobladas.
En una de las causas están imputados los productores Jorge Gabrielli y
Francisco Parra, junto al comerciante y piloto de avión Edgardo
Pancello.
Fueron denunciados en 2002 por pulverizar con agroquímicos peligrosos
campos aledaños al barrio de Ituzaingó, en la periferia sudeste de esta
capital cordobesa.
La otra causa iniciada en 2008, en los tribunales de la ciudad de
Deán Funes, contra un productor rural y un aplicador aéreo, acusados de
arrojar plaguicidas tóxicos en cultivos adyacentes al norteño pueblo de
Villa de María de Río Seco.
Se trata de una de las primeras causas de estas características a nivel nacional y la primera en dicha provincia.
La ley 9164 establece expresamente la prohibición de realizar
fumigaciones con endosulfán a una distancia menor a 1500 metros de una
zona urbana, y de glifosato a menos de 500 metros, por tratarse de
químicos peligrosos para la salud.
La causa de 2002, se inició cuando un grupo de madres del barrio
Ituzaingó denunció la existencia de numerosos casos de cáncer en esa
zona periférica de la ciudad.
Esas mujeres aportaron una serie de pruebas y testimonios según los
cuales, en años anteriores habían detectado que casi 200 personas habían
contraído cáncer y cera de 100 habían fallecido como consecuencia de
esa enfermedad.
En aquella oportunidad, y a raíz de los antecedentes recopilados, la
Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam) exigió que se investigara
a todos los responsables y que se estableciera "la relación de
causalidad entre las conductas denunciadas y el centenar de muertes
registradas, como así también el impacto en la salud a casi 5000 vecinos
del lugar".
Castigo
En caso de establecerse que los plaguicidas utilizados tuvieron una
incidencia directa en los casos fatales, la figura de "contaminación
dolosa" sería agravada con "resultado de muerte", que contempla penas de
10 a 25 años de prisión
