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3 de noviembre de 2013

EEUU: Un menor de 13 años podría ser condenado a cadena perpetua

(territoriodigital.com) Su madre lo tuvo con tan sólo 12 años después de ser violada por un vecino, condenado a 10 años de prisión, pero la ley le impidió abortar. Con tan sólo dos años, fue encontrado desnudo vagando de madrugada por la calle, tras escaparse del motel donde su abuela drogada lo 'cuidaba'. Su padrasto se suicidó delante suyo, después de propinarle una brutal paliza.
La vida de Cristian Fernández, el menor de 13 años que podría ser condenado a cadena perpetua en EEUU, es la historia de un drama desde su concepción. Abusos, violencia y maltratos se repiten en su corta pero acelerada infancia. Biannela Marie Susana, su madre, lo tuvo con tan sólo 12 años después de ser violada por un vecino, condenado a 10 años de prisión, pero la ley le impidió abortar. Un hijo ilegítimo que marcó la vida de ambos.
Con tan sólo dos años, Cristian fue encontrado por las autoridades de Miami desnudo vagando de madrugada por la calle, tras escaparse del motel donde su abuela lo 'cuidaba' bajo los efectos de las drogas. Él y su madre, todavía menor, pasaron a estar supervisados por los servicios sociales. Apenas un año después, fue expulsado de la guardería por bajarle los pantalones a un compañero y simular que mantenía relaciones sexuales. 
Las autoridades determinaron entonces que el niño había sufrido abusos de uno de sus primos. También descubrieron que el pequeño Cristian había matado a un gato porque le había arañado, y fue tratado para corregir su comportamiento "antisocial y con tendencias criminales", según sus informes. Su vida parecía enderezarse hasta que su madre se casó con Luis Alfonso Galarrago. 
Tras cinco años de difícil convivencia, Galarrago se pegó un tiro delante de los hermanastros de Cristian, que antes había recibido una brutal paliza. La violencia se apoderó de su vida y el fatídico 14 de marzo de 2011 se constató. 
Brianella, con 24 años en ese momento, le dejó al cargo de sus dos hermanos pequeños. Cuando volvió a casa de noche, se encontró al menor de dos años sangrando por la nariz y los oídos, inconsciente en el suelo. La madre volvió a meterlo en la cama, después de que Cristian le mintiese asegurando que sólo se había caído de la cama. 
Se despreocupó, navegó dos horas en internet, hasta que se dio cuenta de que el bebé no se movía. Las investigaciones demuestran que entonces buscó en la red los síntomas que presenta una persona “con un golpe en la cabeza”. Asustada, avisó a emergencias, pero era tarde. El más pequeño de la familia falleció en el hospital dos días después con una fractura de cráneo. 
Brianella se declaró recientemente culpable por negligencia, tras demostrarse en la autopsia que si hubiera avisado a emergencias podría haberse salvado. Su pena podría llegar hasta los 30 años de cárcel, mientras su hijo se enfrenta a la mayor condena para un menor: la cadena perpetua. Además del homicidio de su hermano, Cristian será juzgado por abusar del otro de cinco años.